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EL PERRO / 2005

Intro


LOLA(2003) + MACHOS(2005) constituyen, junto con EL PERRO (2005) la TRILOGÍA CÍNICA 2003-2005.

La Trilogía Cínica 2003-2005 pudo verse completa el pasado mes de noviembre de 2005 en el Mercat de les Flors (Barcelona).

Colaboraron para su presentación en el Mercat de les Flors: el Mercat de les Flors (coproductor de El Perro), el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya y el Ministerio de Cultura español (I.N.A.E.M). Queremos agradecer especialmente la colaboración a: La Poderosa, l´Antic Teatre, festival Escena Abierta (Burgos) y Escena Contemporánea (Madrid), Ca l´Estruch (Sabadell), Xavier Bassiana (La Nau Ivanov) y a todas las personas, festivales o entidades que han hecho posible la realización de este proyecto en cualquiera de sus fases.

LOLA + MACHOS + EL PERRO son tres espectáculos autónomos que tienen en común al cantante y performer Santiago Maravilla y que plantean generar un vínculo operativo entre el teatro y la fiesta. Lola se cierra con un concierto de habaneras (canción popular), Machos con un concierto de punk y El Perro con una disco-party.

La Trilogía Cínica pone en juego las diferentes acepciones del término “cinismo”. El cinismo, en el sentido griego: una oposición radical a la perversión civilizadora tomando como modelo las leyes del mundo animal, y el cinismo tal y como lo entendemos hoy en día: una actitud cretina que consiste en pasarse por el forro todos los principios morales para conseguir ciertos objetivos, eso sí, manteniéndose siempre dentro del stablishment. 

El Perro (2005) propone una mirada revertida a la masa, una mirada reconciliadora. Un recorrido conceptual que se inicia con una visión desencantada de lo humano y va hacia un final feliz donde se celebra la alegría de ser, la resistencia de existir.

En El Perro se utilizan exclusivamente hits comercials para la presentación del material tanto escénico como audiovisual.

Por otro lado, me interesaba que formaran parte del equipo personas que habitualmente no se dedican a la creación escénica. La propuesta pedía a gritos la participación de gente ajena al mundo de la actuación y la creación artística. Eba Rubio, Jordi Lázaro, Paqui González y Georgina Lázaro aparecen en escena para traer a escena la vida, el documento directo de un modo de estar en el mundo. Utilizo de forma premeditada sus materiales biográficos. Les dejo hablar, les dejo ser.

El Perro se inicia con una especie de alegoría: el sueño del hombre. Un hombre dormido y unas imágenes de ese mismo hombre en medio de la naturaleza. Una naturaleza agreste, nocturna. El hombre sueña que caza y mata para comer. Vivir conforme a las leyes de la naturaleza.

Los siguientes minutos del espectáculo los ocupa un texto extenso, dicho en la penumbra por el actor, donde se relata una sensación triste de desencanto frente a lo humano. El texto se inicia con una idea clave: “fiesta a la que me invito solo” para conducirnos, a través de la aparición en escena de los demás intérpretes, de la “multitud”, hacia una celebración feliz y rodeada de testigos. Pese a la sensación de incertidumbre, de imperfección, de derrota, la asunción de una tarea: seguir viviendo y resistir.

El Perro, siguiendo la línea de los dos espectáculos anteriores de la TRILOGÍA, se cierra con una fiesta popular, casi una fiesta de pueblo, un guateque, una disco-party, donde lo único que se pincha son hits comerciales, canciones del verano, temas reconocibles desde el primer acorde, bailes borregueros.

Ficha artística

con
Santiago Maravilla, Judit Saula, Eba Rubio, Paqui González, Jordi Lázaro y Georgina Lázaro

iluminación
Ana Rovira

creación audiovisual
Roger LaPuente

espacio escénico
Afra Rigamonti, Jessica Braun, M. Galán

asesoría movimiento
Mireia Serra

ayudante producción Julia Fontana y Pablo G. Castro

dirección Marta Galán

coproducción Mercat de les Flors, M.Galán/S.Maravilla/M.O.M colaboración Generalitat de Catalunya (I.C.A.C) y I.N.A.E.M. agradecimientos Xavier Bassiana, Nau Ivanow.

Ficha tècnica

CREACIÓN NO DISPONIBLE

Texto

EL PERRO / 2005
nota: los fragmentos que siguen a continuación son los únicos que considero susceptibles de ser transcritos y editados bajo mi autoría. El resto de los textos que se pusieron en juego provenían de un trabajo docu-biográfico realizado con las personas que estaban en escena. El resultado: fragmentos narrativos y confesiones que se estructuraban y se disponían en un marco ficcional. Este procedimiento conformaba una dramaturgia híbrida donde estaban, por un lado, mis ideas, mis reflexiones (cuyo portavoz era Santiago Maravilla) y, por otro lado, las reflexiones del resto de personas implicadas en la creación: su propia gramática, su subjetividad. Esos textos les pertenecen a ellos. Por eso no están aquí.




A mi madre, a mi padre y a mi hermana. Por todo.
A Mar, para cuando crezca.



1
EL DESENCANTO

Fiesta a la que me invito solo.
Fiesta donde rompo los lazos que me unen a los demás.

Yo no entiendo ninguna fidelidad a esos lazos.
Cualquiera que me ame está obligado a romperlos
a romper esos lazos.

El acto de amor cabal consistiría en salir por la noche
al acecho
y no de algo en concreto
sino de un imposible.
Y con los ojos abiertos desmesuradamente contemplar el cielo.*

Mi moral: hacer lo mínimo imprescindible para no resultar un loco.
Un animal loco.
Entiendo la palabra alimento como lo que es: un instante de autorreflexión.
De la misma manera que entiendo la relación con una persona como lo que es: un instante de apertura.
Ofrezco mi lomo a tu mano
ya está
ofrezco mi respiración a tu paseo
ya está
mi juego a tu tristeza
mi reposo a tu reposo.
Esta es mi condición: encontrar en mis acciones un movimiento libre y desinteresado.
Imaginar un lugar donde la única ley en vigor sea la ley de la naturaleza.
Mogly
El libro de la Selva
Tarzán de los monos
Rodríguez de la Fuente
Cousteau

Te pongo un ejemplo: la abeja reina.
La abeja reina no es reina por tener más fuerza o tener más armas.
La abeja reina del panal es reina porque no tiene aguijón.

Otro ejemplo: cuando dos osos pardos se pelean por una hembra
(lo que quiere decir también pelearse por un territorio)
el que pierde, se retira.
Lleva el lomo húmedo de saliva y sangre
y busca un lugar solitario donde dejar caer todo su peso contra la tierra y descansar.
Los osos no matan osos.
Asumen la derrota y se van con el rabo entre las piernas.

Para la mayoría, los hombres son hombres porque tienen manos
porque usan las manos.
La mano distingue al hombre de los demás animales.
Pero la mano es también la mano que levantas contra los de tu propia especie.
Inteligencia igual a objetivación de la realidad.
O sea: veo lo que no soy, lo reconozco y lo destruyo.

Ahora estoy aturdido.
Estoy aturdido como la garrapata está aturdida
cuando se deja caer sobre el lomo caliente del perro.
Estoy aturdido como la garrapata está aturdida
cuando responde a los tres únicos estímulos
que conforman su mundo: el olor a sudor del mamífero
el olor a sangre del mamífero
y la temperatura de 36º del mamífero.
Me dejo caer desde la misma ceguera y desde la misma sordera que se deja caer la garrapata.
No oigo nada
no veo nada
pero respondo a esos tres estímulos
como la garrapata responde a esos tres estímulos: con la intensidad y la pasión de saberse haciendo algo en lo que le va la vida.
Con el mismo desprendimiento.
La misma alucinación.
Estoy aturdido como está aturdida esa bestia sin voz, sin oídos, sin visión.
Pero, aun así, en ese lugar obtuso
puedo imaginar un espacio donde existir sea alguna cosa más apasionada
que esta sinrazón con cara de hombre.
Este desencanto de ser hombre.

Soberanía Representación Infancia Libertad Democracia Integración Civismo Responsabilidad Condolencia Usurpación Colaboración Pacificación Intervención Cirugía Extorsión Prevaricación Promoción Tasación Mediación Cultural Social Igualdad Deporte Contrato Felicidad Reparto Reacción Rebelión Consumo Terrorismo Carencia Familia Deuda Inercia Alza Implicación Transición Inanición Desprotección Reorientación Intereses Puta Necesidades Sumisión Imposición Negligencia Preceptos Doctrinas Recomendaciones Control Prevención Educación Bien común Riqueza Acumulación Ecología Ascenso Economía Revolución Naturaleza Negociación Dialogo Desarrollo Parque Hipoteca Envidia Casa Caravana Mediación Chusma Mentira Accidente Protección Sexualidad Lógica Comunicación Masas Compulsión Mercancía Dividendo Sueldo Divisas Poder Mandarina Misa Indígena Alienígena Política Poética Estética Conservador Radical Soledad Centurión Medusa Playa.

Utilizaré a menudo estas palabras pero ya no sabré lo que significan. Será como estar cantando una canción en inglés sin haber aprendido nunca inglés. Digamos que tengo el lenguaje, pero también tengo la confusión.

¿Os sabéis ese del papá gato que les dice a sus hijos gatitos: venga, vamos, que os voy a llevar a follar. Y salen todos a la calle la mar de contentos. Pero en la primera esquina aparece un perro enorme y acaban dando vueltas a un árbol: los gatitos, el gato y el perro enorme detrás. Entonces uno de los gatitos se gira al papá gato y le dice: papá, papá, yo creo que follo una vuelta más y paso.

Es un chiste pero no es un chiste. Es la versión felina de la primera toma de conciencia, es decir: del desencanto.

*Juego intertextual con el inicio de El pequeño, de George Bataille.


2
POR EJEMPLO, LA PALABRA ESFUERZO

Por ejemplo, la palabra esfuerzo. Pienso en la palabra esfuerzo y me entran escalofríos. Piel de gallina. Cuando era más joven creía en la palabra esfuerzo y en las siguientes palabras que seguían a la palabra esfuerzo. Creía que, después del esfuerzo, iban a venir expresiones del tipo “merece la pena el esfuerzo”. Pero hoy la palabra esfuerzo me resulta sospechosa y me resbala. Nada de nada de nada merece un esfuerzo. Nadie reconoce el esfuerzo de nadie. El esfuerzo es la otra cara de la decepción. No hay experiencia que merezca un esfuerzo. Y por eso, cuando pienso en la palabra esfuerzo, me intranquiliza pensar en todas las cosas que un día hice pensando en la palabra esfuerzo y que luego se quedaron a medias, cuando yo tenía, realmente, la sensación y la esperanza de estar haciendo un esfuerzo.

Y lo mismo con la palabra experiencia. Tampoco existe para mí la palabra experiencia. Esa palabra, experiencia, significa “te vas a joder, porque es imposible prevenir nada”. Cada hombre que amas, va a ser siempre el primer hombre que ames. Cada conversación, la primera conversación. Un desengaño, el primer desengaño. Y la tristeza de un día cualquiera siempre va a ser la primera tristeza de un día cualquiera. Te pilla por sorpresa y te pilla en bragas. Siempre la misma sensación de estar desorientada, de que no existen mapas de navegación, ni guías de viaje, ni modos definitivos, incuestionables, de actuar.

Ahora me viene a la memoria una película de boxeadores. Trata de un boxeador que es una mierda de boxeador, pero sus representantes le convencen de que es el mejor de los boxeadores. Y, con esa mentira, le están traicionando. Apañan con pasta las peleas y el tipo se cree que es la hostia, que es el mejor, que nadie puede con él. Y lo que pasa es que su misma gente le está traicionando. Menos Humprey, Humprey Bogart, que es el menos malo de la película y que, al final, le echa un cable. Por suerte acaba todo bien y el boxeador vuelve a casa de su madre. Al campo, que es dónde tienen que estar: con su gente y en el campo. La película se llama Más dura será la caída. Y se entiende, ¿no? A mayor altura, peores consecuencias.


3
MUERTES DE PERRO.

Otra de las cosas que distingue al hombre de los animales es el vínculo que tienen con la muerte. El comportamiento de una mona lactante, de una mona que acaba de parir, no cambia cuando muere su cría. La mona se relaciona con la cría como si ésta aún estuviera viva. Al inicio, no suelta a la cría muerta. Continúa apretándola contra su pecho para que se agarre y la lleva en sus brazos a todas partes. La mona sólo renunciará a su cría cuando ésta no sea más que un amasijo de piel y huesos en descomposición.

Cuando era pequeño
mis padres me llevaban de excursión al cementerio
a visitar a los muertos
a limpiar las tumbas
a cambiar las flores
a merendar, en el cementerio.
Pero no recuerdo haber tenido conciencia de lo que quería decir morirse
palmarla
irse de este mundo
hasta que cumplí los 17 años.
Yo acompañaba del brazo a mi padre.
Íbamos detrás de un ataúd.
Entonces me fijé en las iniciales doradas escritas en la parte trasera del féretro: J.A.C.
Joan Arbolí Clua.
Mi abuelo.

Vale, más fácil, ¿quieres merendar?
¿Qué pongo? ¿Patatas, aceitunas, medialunas?
¿Las quieres de jamón o de chorizo?
Vale, lo voy a intentar.
Empiezo por otro lado.
Tú quédate con que hay cuatro opciones.
Cuatro opciones.
La primera es la aséptica
¿Tú tienes perro?
Bueno, pues imagínate que tienes un perro y que el perro está muy enfermo.
Imagínate que tu perro tiene un cáncer de perro.
Un cáncer terminal.
¿Sabes lo que quiere decir terminal?
Quiere decir que el perro se va a morir
que no hay solución.
Entonces tu padre decide que hay que “sacrificar al perro”.
Y quédate con esta expresión
“sacrificar al perro”.
A un perro que tiene cáncer no se le mata, se le sacrifica.
Porque sería raro ver salir a tu padre del garaje con el 4x4
el perro tumbado en el asiento de atrás
tú, en el jardín
jugando
lalalalala
y que tu padre bajara la ventanilla y te dijera: quédate en casa, hija, haz los deberes y acábate la merienda que yo voy a matar al perro.
¡Imagínate qué trauma!
Y por eso tu padre no puede decir “acábate el desayuno que yo voy a matar al perro”
por eso dice “acábate el desayuno que voy a sacrificar al perro”
¿La has pillado?
Vale
Esta es la opción número uno.
La aséptica.
Veterinario
hospital
inyección
perro sacrificado.

Luego está la opción número dos, que es la más fácil de explicar.
Opción natural: morirse de muerte natural.
El perro es viejo y un día su cuerpo deja de funcionar.
Se le para la máquina.
Se estropea y punto: deja de funcionar.
Como una lavadora.

Ahora vamos con la opción número tres.
La opción brutal: matar al perro a conciencia.
Imaginemos otro contexto para perros y amos.
El perro vive en armonía con gallinas y patos en una casa en el campo.
El perro vigila la casa.
Vigila a las gallinas y a los patos.
El perro es un perro guardián.
Un perro vigilante.
Pero al perro, un día, vete tú a saber por qué
se le cruzan los cables y le da por jugar con los patos y las gallinas
como juega un perro con patos y gallinas.
Agarra a las gallinas con los dientes
y zas zas zas
las lanza a más de siete metros.
A los patos
que son más grandes
los trata como a perras.
Los persigue y los monta.
Con las patas delanteras los agarra por detrás
los aplasta contra el suelo
zas zas zas
y bombea un rato hasta que los suelta o se sueltan.
Y cuando llegan los dueños del campo
de recoger lechugas
se encuentran con el cuadro: gallinas ensangrentadas dando tumbos
patos con el cuello partido
y el perro por ahí
como si nada.
No para de jugar, el perro.
Entonces el padre le dice al hijo: pégale un tiro a este cabrón.
Se ha cargado doce gallinas y siete patos.
Y el hijo, obediente
(porque en el campo los hijos obedecen a los padres)
va a buscar la escopeta al garaje
y, sin pensárselo dos veces
pum pum pum
el perro a tomar por culo.
Ahora tienen doce gallinas menos, seis patos menos y un perro menos.
Esta opción parece la más violenta
pero, en realidad, es la que implica menos problemas morales y de conciencia.
Al perro se le pega un tiro por cabrón
porque no ha sabido distinguir el juego del asesinato.


Y, por último, la opción accidental: matar a un perro sin querer.
El perro es joven.
Acaba de llegar al pueblo y
en los pueblos
ya se sabe
los perros, los niños y los abuelos se sueltan por la calle como si nada.
Imagínate: el campo de fútbol, las dos porterías y la carretera de acceso al pueblo pegadita al campo.
El perro está jugando con los niños de ocho años
lalalalalala
guauguauguau
pásalapásala
y, en una de esas, la pelota sale disparada hacia la carretera.
¿Tú que haces?
Te quedas ahí, sin moverte
porque has recibido la orden clara y explícita
de “no salir nunca corriendo detrás de una pelota que se va hacia la carretera”.
Pero el perro es un perro y, claro, nadie le puede explicar las cosas de esa manera.
Así que sale a toda velocidad hacia la carretera
(detrás de la pelota
como loco detrás de la pelota)
justo en el momento en el que pasa a toda hostia un 4x4.
El coche le da de lleno.
El conductor no tiene tiempo de reaccionar
y el perro sale disparado a más de veinticinco metros.
Rebota en el parachoques y después en el capó y sale despedido por encima del coche.
Hacia atrás.
25 metros hacia atrás.
El padre se baja del 4x4 y lo primero que hace es comprobar que no haya abolladuras en el coche.
El perro se ha dado un buen golpe pero el 4x4 está intacto.
Después va a auxiliar al perro, pero el perro ya no responde.
Tiene los ojos abiertos, pero ya no respira.
Y, sólo en ese momento, el padre toma conciencia de lo que acaba de hacer: acaba de matar a un perro.
Y cuando llega a casa
del trabajo
llega aturdido
y su hijo le pregunta: papito, papito, ¿qué te pasa, papito?
y el padre que le mira
aturdido
y le dice: joder, hijo, qué putada, se me acaba de cruzar un perrillo en la carretera y lo he matado.
Y entonces el niño, por primera vez, verá a su padre como lo que es: un hombre insignificante y aturdido que acaba de cagarla.
Porque las personas normales, a menudo, la cagan.

¿Lo tienes?
¡Bien!
Ahora vas a explicarle a la gente que ha venido al teatro qué es lo que has aprendido hoy
cuáles son esas cuatro opciones.
Tema: tipos de muertes de perro.


4
PARA DECIRTE QUE TE QUIERO, PARA SABER QUE ME QUIERES, PARA QUE SEPAS QUE TE QUIERO, PARA COMPROBAR TU AMOR.

Imagen nº 1:
Te sumerjo la cabeza en el agua. Te la sumerjo mucho rato, mucho. Cuando las burbujas empiezan a espaciarse, saco tu cabeza del agua y te reanimo. Cuando me desees tanto como ahora has deseado el aire, entonces te querré. (Proverbio chino)

Imagen nº 2:
El corazón se supone que sólo lo entregan las vacas, en el matadero. El mío, lo pongo en una cajita de cartón y te lo mando por correo certificado.

Imagen nº 3:
Un acto de amor bestial: convertirme en mantis religiosa en mitad del banquete de bodas. Ahí, sin pudor, delante de mi madre. Delante de tus padres y de toda tu familia. Devorarte parte a parte sobre la mesa principal. Comerme tu cerebro, tus nervios, tu corazón.

Imagen nº 4:
Otro acto de amor bestial: Voy, y así de decidida me entrego, me dejo crucificar por ti.

Imagen nº 5:
Me dices: me entusiasman tus ojos. Y yo voy, sin más, me los arranco, te los dejo en un plato y me voy a tientas.

(lo dice, más o menos así de irónico y cañero, el poeta Ángel González. Baudrillard también recoge esa misma idea para explicar el poder de la seducción, las estrategias irónicas del objeto)

Imagen nº 7:
Un acto de amor total. Lo que más me reconcilia con mi propia muerte es imaginar un lugar donde tus huesos reposen junto a mis huesos. Que nos entierren juntos. Como a los amantes de Teruel. Como a Eloísa y Abelardo. Junto a ti puedo imaginar un lugar donde ser fosfato de calcio sea suficiente. Tu cráneo sobre mis costillas, tu pelvis contra mi pelvis, las manos entrelazadas. Y que, sobre la tumba, alguien coloque una cadena de música Aiwa o Panasonic, potente, con watios, que claven los bafles contra la lápida, boca abajo, y que suene en repite esa balada hortera de los Scorpions que a ti y a mi tanto nos gusta.

(juego intertextual con un fragmento de Y nuestros rostros, mi vida, breves como fotos, de John Berger)

5
REVELACIÓN

Las piedras de la orilla se me clavan en los pies y me hacen salir agua por los ojos. La madre tiene la falda arremanga por encima de las rodillas. Los dos más pequeños tienen el cuerpo metido hasta la mitad en el río. La madre los sostiene y los salpica. Su doble juego se adivina: darles amarre y espabile. El padre vigila a la madre desde la orilla. Al padre no le gusta el agua, pero ama a la madre loca de atar que se remoja y grita. La madre de la madre se ha puesto un periódico en el culo y se ha sentado en una piedra oscura. El padre de la madre se apoya en un árbol, a la sombra y más arriba. Que espera ahí, dice, que el desnivel hacia el río ya no es lo que era. Que el desnivel, cuando él podía bajarlo, era menos desnivel. La niña que es una lianta que es un tormento una niña tremenda se lanza despendolada hacia el camino de piedras que cruza el río ¡Que la detengan! –grita la madre de la madre- ¡Que se nos va río abajo la niña la lianta la tremenda! Y la madre que mira a la madre, que es su madre, y le dice que no sufra. Que este río no arrastra. Que es un río como de cuento.

Si me preguntas qué momento elijo de mi vida que la explique, elijo este. Esto es lo único importante que he venido a hacer aquí (a este mundo, quiero decir): ser testigo de esta escandalosa simultaneidad de tiempos y de espacios, de este río como de cuento, de esta revelación.


6
FINAL
Mis manos se parecen demasiado a las manos de los monos. Eso me inquieta al tiempo que me reconforta. La vida resumida y contenida en una sola acción (apasionada, anodina, pertinaz): quitar los parásitos a tus padres y a tus hijos. Indistintamente. Por turnos.

Gira

Estreno:
Festival Panorama (Olot, octubre 2006)

Gira:
Mercat de les Flors (Barcelona, noviembre 2006)